Ucar, Virginia

Con apenas algunas horas de regreso de Colonia, Uruguay, puedo imaginar a mis compañeros de este primer viaje haciendo el esfuerzo por volver a conectar y sintonizar con la rutina diaria. Puedo imaginarlos, tratando de explicar, inexplicablemente, la mística experiencia y reconfortante sensación de haberse dejado engullir por ese gelatinoso, frío y oscuro mundo subacuático, reducto y santuario del Hombre Sapo: La Cantera de Ferrando.Por un momento, creo pensar que mi incipiente condición de Open Water me lleva a sobredimensionar la experiencia vivida en Ferrando, y después comprendo que mi percepción no es equivocada: todo comienza allí, en ese lugar, fuera y debajo del agua; y uno empieza a comprender que lo importante y esencial no se trata tanto del “Dónde”, sino más bien del “Cómo” y  del “Porqué”.Comprendí que el aprendizaje del “Cómo” ser un buen compañero bajo el agua o en superficie, es el mayor desafío y la principal habilidad que hay saber desarrollar, más allá de la futura colección de hojas de bitácora, certificaciones y brevets que uno pueda llegar a cosechar. Nada se compara al placer de saberse acompañado y contenido, y nada me resulta más gratificante que el poder decir que en Ferrando he experimentado un enorme bienestar, fuera y debajo del agua, gracias a esta “innata habilidad” de mis compañeros de viaje e inmersiones.   Y el “Porque” bueno, más allá de las razones y motivos particulares de cada uno de nosotros, no hay dudas que luego de esta experiencia, “algo” en nuestro interior se modifica, se reinventa, se corrige o simplemente se reafirma, y entonces uno comprende que hay “un antes” y “un después” de Ferrando. Cómo sostiene Leo: "Si bucearon en Ferrando, no hay otro lugar que se les resista..." entonces uno empieza a sospechar que este viaje de iniciación es tan sólo el anticipo: el prólogo de un libro de relatos infinitos que espero nunca dejemos de leer…y si todavía les queda alguna duda, he aquí Blas y su  testimonio, para confirmarlo:Testimonio de Blas presione Aquí
Virginia Ucar