Perez Cerra, Luciano

Mi experiencia con el buceo comienza desde muy chico. Tenía once años y estaba en Puerto Madryn de vacaciones. La primera impresión fue fabulosa. Junto con un instructor de Golfo Azul (operadora de buceo de ese lugar) toqué medusas enormes, estrellas de mar; pero más allá  de la fauna, lo que más me dejó esa primera experiencia fue lo increíble de explorar otro mundo tan distinto. Debajo de la superficie todo es diferente. Se siente tranquilidad, y por sobre todas las cosas se siente bien. Es una experiencia única. Después de esa primera vez quedé tan atrapado que quise hacer el curso. Empecé al año siguiente y ahí conocí a Leo Tournier. Yo era el más chico del curso, con tan sólo doce años mientras que todos mis compañeros no bajaban de los treinta. Mi experiencia fue excelente. A pesar de la diferencia de edades todos nos hicimos muy amigos y nuestro examen de evaluación de fin de curso fue una experiencia muy linda. Descubrí que el buceo tiene eso de especial. Genera amistades, grupos unidos, y eso hace un muy buen clima para disfrutar del deporte al máximo. Gracias a Leo, más adelante, ví una ballena abajo del agua, exploré un naufragio, hice buceo con lobos marinos y muchas otras cosas. Hoy en día si bien no puedo bucear cotidianamente, espero con todas las ansias un mail de Tournierdivers para saber si puedo vivir alguna otra experiencia inolvidable.Luciano Prez Cerra  Luciano Pérez Cerra